
Una sonrisa:
No cuesta nada pero vale mucho.
Enriquece a aquellos que la reciben,
sin restar a aquellos que la dan.
Se produce como un relampago
pero su recuerdo dura a veces toda la vida.
No hay nadie tan rico que no la necesite,
ni nadie tan pobre que no la pueda dar.

hola mariam,que tal?, como te va?, me dijo manuel angel esta semana santa que tenias un blog y me he pasado a verlo, y esta muy bien.
ResponderEliminarun saludo
antonio